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CABIMAS, ZULIA, Venezuela
Licenciado en Educación, mención Educación Física Deporte y Recreación, entrenador y árbitro nacional de Voleibol

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los Sistemas Energéticos de los jóvenes durante el juego de Voleibol

RESUMEN El presente trabajo tiene como objetivo analizar el desarrollo de los sistemas energéticos presentes en el voleibol masculino de la Universidad de las Ciencias Informáticas UCI, por medio del conocimiento de las regularidades biológicas que se manifiestan en el organismo de los jugadores que lo practican en la UCI, teniendo presente las vías de producción de energía, fundamentales en el accionar de cada jugador. INTRODUCCIÓN: La práctica de los ejercicios físicos o corporales es tan antigua como el hombre mismo. Durante los primeros siglos de la humanidad, la necesidad de subsistir obligó al hombre a desarrollar determinadas actividades físicas de carácter natural. El desarrollo al igual que su educación se producía espontáneamente. El voleibol surge en la sociedad capitalista. Su creador William Morgan, ideó este juego para personas que por su edad y trabajo no podían llevar a cabo la práctica de otros deportes de mayor dinámica, tales como el Rugby. Morgan, lo hizo sobre la base de lo sencillo, económico y recreativo, ya que se podía y se puede jugar en las playas, en los terrenos de tenis y otras instalaciones, a la vez que brindaba satisfacción recreativa a aquellas personas que lo jugaban. Entre las características que presenta el voleibol, que definen y particularizan esta modalidad deportiva, son notables las que evidencian su “variabilidad”, producto de las situaciones continuamente cambiantes que se les solicitan a los jugadores. Sus movimientos acíclicos, llámese carreras de impulsos, desplazamientos en tramos cortos, frenaje, saltos, extensiones, flexiones, golpeos, necesitan una gran rapidez en la percepción de los mismos, así como en la toma de decisiones adecuadas y finalmente, una gran celeridad en la iniciación y ejecución de las respuestas motrices. De esta forma cada jugador adapta su ubicación y movimientos en el menor tiempo posible a la posición del balón, en la medida que le sea posible, intenta sorprender al adversario o anticiparse a él, categóricamente, superar su oposición.
Los planos musculares fundamentales que intervienen son los flexores y extensores de las piernas, tronco y los brazos y entre los músculos principales inmiscuidos, pudiéramos mencionar: Bíceps y tríceps femoral, deltoides, tríceps, bíceps, musculatura extensora de la espalda, gemelos, flexor largo de los dedos.
El sistema energético predominante es el Anaeróbico alactácido - aeróbico. Anaeróbico alactácido en cada una de las acciones que se realizan de forma aislada, en un tiempo corto (3 a 7”) y con máxima intensidad, aeróbico por el tiempo total de duración del juego, es importante destacar que, por la sumatoria de las acciones intensas y cortas antes mencionadas el sistema anaeróbico lactacido desarrolla una importante contribución dentro del juego.
La Respiración (proceso del sistema de suministro de oxígeno) y la circulación sanguínea (mediante la cual se transporta el O2 hacia células, órganos, tejidos y sistemas de órganos metabolitamente activos), son de suma importancia para el joven voleibolista en su accionar y ambos están estrechamente vinculados con los mecanismos de producción de energía.
OBJETIVO:
Analizar los sistemas energéticos del equipo masculino de Voleibol de la UCI.
DESARROLLO: El desarrollo cada vez más creciente de las Ciencias Aplicadas al deporte y el aumento de la producción científica referente a esta temática, ha posibilitado que se disponga de un gran arsenal de conocimientos para dirigir el proceso de preparación deportiva en todos los niveles de desarrollo atlético.
Bajo la influencia de los ejercicios físicos en el proceso de entrenamiento deportivo, el organismo del atleta pasa por cambios morfológicos, bioquímicos, fisiológicos y psicológicos, que se caracterizan por el perfeccionamiento de las funciones de los órganos y sistemas y que garantizan a su vez, gracias a la respuesta bioadaptativa, el alcanzar la homeostasis, y con ella mejores resultados en el rendimiento deportivo. Como resultado de este trabajo, el organismo del hombre se adapta hacia determinados requisitos, tales como la formación y perfección de hábitos prácticos y cualidades físicas, las cualidades necesarias morales-volitivas y el desarrollo de las posibilidades intelectuales.
Dentro de la Bioquímica del ejercicio, reviste una especial importancia la llamada Bioenergética, ciencia que se encarga de estudiar las transformaciones energéticas en los sistemas vivos, que incluye el estudio de la energía química almacenada en la biomasa y los métodos de recuperación bajo formas distintas: alimentos, calor y combustibles. La resíntesis de ATP, sustancia indispensable para la realización de las funciones vitales, cumplimenta un rol biológico de medular importancia dada por sus funciones:
Oxidación productora de energía de las sustancias combustibles, biosíntesis(trabajo químico), transporte activo(trabajo osmótico) y contracción muscular (trabajo mecánico), siendo esta última, la base de toda actividad motriz, la cuál se produce de la siguiente manera:
Las moto neuronas alfa son las que inervan las sarcomeras, las gamma son las que inervan el uso muscular, y este es el receptor que informa y opone el estiramiento del músculo. Bajo el impulso nervioso o potencial de acción provoca la liberación del acetil colina de la vesícula sináptica y la misma difunde a través de la hendidura sináptica y se va a unir a sus moléculas receptoras que están en el sarcolema y el complejo acetil colina receptor hace que aumente la permeabilidad de la membrana y sobre todo la conductancia de los iones de sodio y estos empiezan a entrar a la membrana y se desplaza por todo la sarcolema en presencia de ATP y Ca+, este permite la interacción entre la miosina y la actina, el ATP produce energía y hace que la actina se deslice por encima de la miosina y de esta manera es que se contrae el músculo.
Existen tres tipos de contracción se designan en Isométrica, Isotónica y auxotónica.
El voleibol como juego deportivo se clasifica dentro de los deportes variables. En especial a este deporte se le apoda “el deporte de los súper- reflejos”, ya que los participantes atacan con gran rapidez y velocidad ante el adversario. Para esto es necesario que los atletas estén bien preparados y que desarrollen al máximo sus cualidades físicas, como: la rapidez, la fuerza, la coordinación y la agilidad.
Existen 4 manifestaciones de la rapidez que podemos apreciar en este deporte:
Reacción simple. • Reacción compleja. • Rapidez de movimiento (que da la posibilidad de hacer el mayor número de repeticiones en una unidad de tiempo). • Rapidez de traslación (que indica vencer una distancia determinada en el mayor tiempo posible).
Esta última es muy utilizada durante el calentamiento general del atleta, donde se crea un estado óptimo de excitación del sistema nervioso central y el aparato motor, para aumentar la temperatura del metabolismo.
También la coordinación que permite realizar movimientos exactos alterando sólo los músculos, para esta actividad la fuerza depende de varios factores:
• El grosor del músculo. • Cantidad y calidad del impulso nervioso. • El metabolismo de músculo. • La elongación del músculo anterior al esfuerzo.
Mientras mayor sea cada uno de estos factores, mayor será la fuerza que puede desarrollar el atleta. En el voleibol los atletas desarrollan un mayor nivel de rendimiento, donde tienen la posibilidad de dar solución desde el punto de vista motor a una o varias situaciones en un momento determinado: a esto se le llama extrapolación.
El Voleibol como deporte, lleva implícita una acción motriz y consecuentemente será necesaria laenergía química para realizarla.
Según Mc Farlane (1996), sólo utilizando el sistema energético correcto para producir los cambios fisiológicos necesarios, ocurre el rendimiento.
La realización de cualquier trabajo, exige gasto de energía. Tradicionalmente, el término energía ha sido definido por Aguilar, como la capacidad para realizar trabajo (1983). La energía química contenida en los enlaces químicos del ATP (Adenosintrifosfato), es capaz de ser transformada en trabajo mecánico. Este nucleótido, sirve de enlace entre la energía liberada en las reacciones exergónicas de los organismos y las demandas energéticas de la propia célula, siendo las fibras musculares las que lo utilizan para la realización del trabajo mecánico, son los enlaces fosfatos de alta energía del ATP con participación de la enzima ATP-ASA que participa en el proceso de relajación, la cantidad de ATP presente en el músculo es (5 moles/Kg de peso) sólo pueden proporcionar energía para una 5ta parte de las contracciones musculares intensas (0.5seg), por lo que tiene que ser resintetizado constantemente en el trabajo muscular y se lleva cabo a través de un compuesto macro energético, enlace de alta energía pero que no dirige completamente la contracción muscular, el Crp y su contracción en el músculo es de 3 a 5 veces mayor que el ATP en el mismo, es transferida al ADP por acción enzimática de la creatinquinasa presente en el sarcoplasma, la misma se realiza como consecuencia de las reacciones bioquímicas basadas en tres mecanismos de producción de energía del organismo humano:
Sistema anaerobio aláctico:
La resíntesis de ATP se efectúa a costa de la transfosforilación entre el creatín fosfato y el ADP, este tipo de trabajo no produce lactato, por lo que se denomina trabajo muscular anaerobio alactácido, resistencia aeróbica de deuda alactacida y define la zona de potencia máxima.
Anaeróbico Láctico (glucolítico):
La resíntesis se desarrolla según la marcha de la desintegración enzimática de los glúcidos la cual culmina con la formación de ácido láctico en ausencia de oxígeno. La glucólisis anaeróbica no permite que la contracción dure un período prolongado, el alto grado de acidosis, el ritmo rápido de agotamiento de glucógeno o ambos provocan una reducción de la intensidad del trabajo.
Aeróbico:
En este caso la resíntesis de ATP y Crp se lleva a cabo en presencia de oxígeno, a partir de glucógeno y ácidos grasos libres situados en el interior del músculo procedente de otros órganos de reserva como el tejido adiposo y el hígado. En la resíntesis intervienen el ciclo de los ácidos tricarboxilicos y la cadena respiratoria por eso el mecanismo se denomina resistencia aerobia general, orgánica o cardiorespiratoria y define la zona de potencia moderada del trabajo cíclico. Cada uno de estos sistemas, se consideran factorías de energía controladas por enzimas que facilitan la energía potencial contenidas en los diversos tipos de combustible para formar ATP. Así, la resíntesis de ATP durante el ejercicio, se logra por la acción combinada de los tres sistemas de energía.
Potencia y Capacidad de los Sistemas de Energías.
El mecanismo fosfagénico (sistema anaeróbico aláctico), muestra la mayor potencia y permite asegurar la energía de los músculos en la actividad durante los primeros segundos de trabajo. Es el sistema de energía que responde con mayor rapidez, jugando un papel decisivo en ejercicios de corta duración y potencia máxima (suministrando la energía necesaria). La capacidad del sistema anaeróbico aláctico, está limitada por las reservas de ATP y PCr en los músculos, por ello sólo es capaz de asegurar la potencia máxima de energía de 6-10”, siendo a los 30” cuando las reservas de PCr prácticamente se agotan y ya no contribuyen a la resíntesis de ATP.
La vía de resíntesis aeróbica, es el principal suministrador de energía, durante la realización de trabajos prolongados, comienza a ser predominante entre los 90” y 3 minutos, aporta la energía necesaria dentro de un juego para mantener la actividad ininterrumpida de mediana o baja intensidad, así como los procesos de recuperación en cada pausa.
Debido a su dependencia de los sistemas de transporte de oxígeno, el sistema aeróbico juega un pequeño papel en los esfuerzos de corta duración y alta intensidad, ya quepor sí solo, no puede asegurar la energía en trabajos de gran potencia, pero su capacidad energética, supera considerablemente la de otras fuentes de energía, debido a las grandes reservas de hidrato de carbono, grasas y en menor medida, proteínas que posee el organismo. El desarrollo de este tipo de vía y por consiguiente del VO2 máximo, no debe ser excesivo hasta el punto que suponga una interferencia en la mejora de la fuerza, de la potencia o de la capacidad anaeróbica aláctica.
La Respiración (proceso del sistema de suministro de oxígeno) y la circulación sanguínea (mediante la cual se transporta el O2 hacia células, órganos, tejidos y sistemas de órganos metabolitamente activos), tienen vital importancia.
El entrenamiento sistemático, conduce al incremento de las posibilidades anaeróbicas del organismo y también, aunque en menor grado, al incremento de las posibilidades aeróbicas. Observaciones realizadas con deportistas, han mostrado que un entrenamiento de tres meses va acompañado por el incremento del máximo consumo de oxígeno de 4,3 a 4,72 l/ minuto, lo que constituye 10 % aproximadamente. La deuda máxima de oxígeno en este caso aumentó de 7,28 a 8,83 l/minuto, es decir, en más de 20% (V. A. Danilov). Las magnitudes relativamente pequeñas de la deuda de oxígeno máxima en los voleibolistas están condicionadas por la potencia variable del trabajo, lo que garantiza la posibilidad de su liquidación parcial directamente en el proceso del juego.
En cuanto a la Circulación sanguínea, de acuerdo con el ritmo del juego, la actividad del jugador y de otras condiciones, la frecuencia de las contracciones cardíacas puede llegar a alcanzar hasta 200 golpes por minuto. Como promedio este índice se mantiene durante el juego en un rango aproximado de 170 a 190 golpes por minuto. Una disminución leve del ritmo de los movimientos e inclusive su detención por 5 o 10 segundos no va acompañada por un espaciamiento de los ciclos cardíacos. Sólo los descansos de 20 a 60 segundos de duración provocan la disminución del ritmo cardíaco hasta 100 o 140 golpes por minuto (N, B. KichayniKa). Al aumentar la potencia del trabajo, la aceleración de los latidos del corazón se hace algo más rápida que su espaciamiento al disminuir la potencia de trabajo o en los intervalos del descanso. El retardo de las variaciones del ritmo cardíaco, en comparación con el cambio de la potencia del trabajo, es una prueba de cierta inercia de los mecanismos que regulan este índice de la actividad del corazón.
Realizando el análisis de los parámetros que pueden determinar el tipo de esfuerzo y las características generales de la carga, debemos aportar soluciones que incidan sobre el proceso de entrenamiento.
Se deduce que las principales vías de producción de energía durante un encuentro de Voleibol serán: la anaeróbica aláctica, como base de todas las acciones explosivas o ejecutadas a un ritmo muy elevado, la anaeróbica láctica dada por la suma de sucesivas acciones cortas y la vía aeróbica, la cual aportará la energía necesaria para mantener la actividad continua de mediana o baja intensidad así como asegurar los procesos de recuperación durante los numerosos períodos de pausa, por ello centraremos nuestro programa de entrenamiento sobre el desarrollo de estas vías.
Además se deben tener en cuenta los objetivos del entrenamiento anaeróbico que son los siguientes:
• Retardar la fatiga. • Preparar al deportista para rendir en condiciones desfavorables (psicológico). • Acelerar los procesos de transformación de energía química en mecánica (entrenar enzimas). • Preparar el sistema nervioso para seguir enviando impulsos aún fatigado, esto permite trabajar a altas intensidades a pesar de la concentración de lactato.
En cuanto a la vías de producción de energía, anaeróbica aláctica y anaeróbica láctica, donde nuestro objetivo serán los antes planteados, como método de trabajo recomendamos el fraccionado o interválico, los tiempos de pausa se establecen en función de la duración de los estímulos y se aproximarán a la proporción 1:1 entre trabajo /descanso.
Para la mejora aeróbica, se trabajará de forma específica la potencia máxima aeróbica a través de esfuerzos de 1 a 5 minutos de duración, con una intensidad que oscilará entre el 85 y 90%. En el contexto del voleibol se recomienda los circuitos aeróbicos continuos como medio específico de entrenamiento para cumplimentar los siguientes objetivos, aumentar el volumen máximo de oxígeno del deportista.
Resumiendo podríamos agregar que los mecanismos energéticos básicos no operan de forma independiente, sino unidos con predominios relativos.
Según De Lellis (1997) considerar que el sistema energético predominante en este deporte sea el anaeróbico lactácido es erróneo, ya que si esto fuera verdad se encontrarían grandes concentraciones de ácido láctico al final de un partido, cosa que evidentemente no sucede. Aparentemente el metabolismo anaeróbico alactácido parecería ser más importante. Además, determina que el ejercicio intermitente de alta intensidad podría realizarse por un largo período de tiempo sin signos evidentes de cansancio y con bajas concentraciones de ácido láctico. Por lo tanto, este factor podría ser el que más se adapta al voleibol dado que los períodos de pausa entre las acciones de alta intensidad son de 25 a 45 segundos mientras se juega en primera y segunda línea respectivamente. Fox (1991) determina que el tiempo de reabastecimiento de las reservas de fosfágenos son altas (aproximadamente el 50% de ellas se recuperan entre los 20 y 30 segundos) lo cual confirma lo dicho anteriormente. Luego, expresa que cualquier cantidad de ácido láctico producido durante las acciones de juego puede ser metabolizado en los tiempos de pausa. También sostiene que existe una cantidad similar de disminución de glucógeno tanto en las fibras rápidas como en las lentas después de un partido de voleibol, lo que podría significar que las primeras sean empleadas conjuntamente con las segundas en las acciones de ataque, bloqueos y arranques utilizando fosfágenos y ácido láctico. Posiblemente las fibras lentas son utilizadas principalmente durante los períodos de reposo produciendo energía aeróbicamente. Por último, anuncia que "se podría afirmar que el voleibol es una actividad aeróbica de media intensidad y de larga duración, durante la cual los mecanismos anaeróbicos participan de manera intermitente. Analizando la contribución aeróbica y su importancia durante los partidos, parecería que los jugadores de voleibol tengan necesidad de una relativa alta potencia aeróbica. Teniendo en cuenta que la intensidad del juego es alta, un elevado consumo máximo de oxígeno garantizaría una buena reserva de producción de energía aeróbica, provocando de esta manera una menor cantidad de ácido láctico. De todas maneras, si el consumo de oxígeno durante los encuentros se acerca al 60% del VO2 máximo, se puede deducir que el umbral anaeróbico es también muy importante. Por lo tanto, si el umbral anaeróbico y el VO2 máximo son altos, la eliminación y remoción del ácido láctico y la resíntesis de fosfágenos son más rápidas. Es más, si se analiza la duración de un partido de voleibol (entre dos y tres horas promedio) el umbral anaeróbico podría ser inclusive más importante que el VO2 máximo, ya que la intensidad media del juego se encuentra ligeramente por debajo de dicho umbral". Materiales y Métodos. Les fueron aplicados a 10 jugadores del equipo masculino de Voleibol de la UCI. Las pruebas aplicadas son: 50 metros: Consiste en correr a la máxima velocidad posible la distancia de 50 metros planos con una arrancada volante de 15 m. y medir el tiempo en segundos. Se considera una prueba adecuada para valorar la potencia muscular de las piernas. Lewis: Se determina la altura máxima alcanzada durante el salto vertical con contra movimiento, el peso corporal (kg.) y el tiempo de vuelo (salto). Teniendo en cuenta la dificultad de la medición del tiempo de vuelo, Lewis propuso un monograma y una ecuación de este monograma: N = (4.9)½ x peso corporal (kg.) x [altura del salto (m.)]½. N = potencia anaeróbica (kgm. / Seg.). Se considera una prueba adecuada para valorar la potencia muscular anaeróbica de las extremidades inferiores. Margaria K: Localice un tramo de escalera de al menos 12 peldaños. Marque el tercero, sexto y el noveno peldaño. El punto de salida a 6 m. Antes del primero. Ponga en marcha el cronómetro al pisar el tercero y deténgalo al pisar el noveno peldaño. Corra hacia la escalera tan de prisa como pueda, si puede, suba tres peldaños en cada zancada. Repita la prueba al menos tres veces, registre su mejor tiempo en centésimas de segundos,calcule la puntuación según la fórmula: RECOMENDACIONES: • Continuar con el trabajo de las capacidades anaeróbicas por el buen resultado que muestran sus evaluaciones. • Revisar y reforzar el trabajo aeróbico de los jugadores de Voleibol de la UCI para obtener buenos resultados competitivos.